ORIENTE MEDIO
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Irán rechaza que países europeos reactiven sanciones y denuncia que siguen “reglas” de EE.UU.
Teherán acusa a Alemania, Francia y Reino Unido de seguir instrucciones de EE.UU. al activar el mecanismo de la ONU para reimponer sanciones por supuestas violaciones de su programa nuclear. ¿Qué pasó?
Irán rechaza que países europeos reactiven sanciones y denuncia que siguen “reglas” de EE.UU.
Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores iraní, exhortó además al E3 a “corregir su error”. / AA
hace 12 horas

En un movimiento con fuertes repercusiones diplomáticas, Alemania, Francia y Reino Unido —conocidos como el E3— activaron este jueves el mecanismo para reimponerle a Irán sanciones de la ONU debido a que, supuestamente, incumplió los compromisos sobre su programa nuclear. La decisión provocó una condena inmediata de Teherán, que acusó a estas potencias de ceder a presiones de Estados Unidos y de intensificar deliberadamente la confrontación internacional.

“El intento del E3 de invocar el ‘snapback’ (nombre con el que se conoce al mecanismo) es inconsistente con la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU y carece de validez legal”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán en un comunicado citado por la televisión estatal Press TV. Agregó que las potencias europeas “no tienen derecho legal ni moral” a utilizar ese mecanismo porque “violaron sus obligaciones” en el acuerdo nuclear de 2015.

Por su parte, Esmaeil Baqaei, portavoz del mismo ministerio, acusó al E3 de mostrarse como un “socio de negociación creíble” en el llamado “orden internacional basado en reglas”, cuando en realidad “impera la fuerza y es el infractor quien dicta las normas del juego”, refiriéndose a Estados Unidos. Según indicó, la decisión no responde a “ninguna necesidad legal ni a un juicio racional”, sino que obedece a “la sumisión” del E3 a una directiva de Washington.

Teherán “responderá de manera apropiada” a lo que considera un intento ilícito de socavar sus derechos bajo el pacto nuclear, advirtió Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores iraní. Exhortó además al E3 a “corregir su error”, y advirtió que la decisión afectará la cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica y debilitará la credibilidad del Consejo de Seguridad.

Estados Unidos respalda a Europa

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, celebró la medida y aseguró que Washington mantiene su disposición al “diálogo directo” con Irán. Según Rubio, el E3 pudo haber actuado desde 2019, pero optó primero por la diplomacia para ofrecer a Irán “una vía de escape a su estrategia de escalada nuclear”. Señaló que los europeos presentaron un “caso claro” de incumplimiento de los compromisos nucleares por parte de Teherán y que su decisión sentó “una base sólida” para la reactivación de las sanciones.

“Estados Unidos aprecia el liderazgo de nuestros aliados europeos en este esfuerzo. En las próximas semanas trabajaremos con ellos y con otros miembros del Consejo de Seguridad para completar con éxito la reactivación de sanciones y restricciones internacionales”, afirmó. No obstante, aclaró que el ‘snapback’ no contradice su “disposición sincera a la diplomacia, sino que la refuerza”.

¿Qué implica la medida?

En una declaración conjunta, los países del E3 afirmaron este jueves: “Como resultado de las acciones de Irán (...) hemos decidido notificar al Consejo (de Seguridad) que creemos que Irán incumple de manera significativa sus compromisos bajo el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), lo que activa el mecanismo de ‘snapback’”. 

"Tras la activación del proceso de restitución, ahora quedan 30 días para encontrar una solución diplomática a la cuestión nuclear iraní antes de que entre en vigor el proceso de restitución, y vuelvan a estar vigentes seis resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que habían sido previamente suspendidas", dijeron los ministerios de Relaciones Exteriores de los tres países en un comunicado conjunto.

El JCPOA fue firmado en 2015 por Irán, junto con Reino Unido, Francia, Alemania, Estados Unidos, China y Rusia, y limitaba el enriquecimiento de uranio de Teherán a cambio del alivio de sanciones. Washington se retiró unilateralmente en 2018, durante el primer mandato del presidente Donald Trump, y reinstauró sanciones de amplio alcance. 

La situación pareció dar un giro cuando este año EE.UU. e Irán retomaron conversaciones en Mascate, Omán. Washington ha insistido en que Irán debe abandonar su programa nuclear, aunque Teherán reafirmó en reiteradas ocasiones que su programa tiene fines exclusivamente civiles y pacíficos.

Las conversaciones indirectas se estancaron desde junio de este año cuando las tensiones se intensificaron, luego de que Israel lanzara un ataque contra Teherán, dirigido a instalaciones militares, nucleares y civiles, así como a altos mandos y científicos. Irán respondió con misiles y drones. Días después, Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes.

El conflicto de 12 días entre Tel Aviv y Teherán concluyó bajo un alto el fuego negociado por EE.UU. el 24 de junio. 

Así, desde julio, el E3 mantuvo nuevas conversaciones nucleares con Irán en Estambul, Türkiye, en un esfuerzo por preservar el acuerdo y evitar un mayor deterioro de la seguridad regional. Estas tuvieron continuidad en Ginebra hasta la última semana.

No obstante, ahora el grupo de países europeos decidió volver a impulsar las sanciones, alegando que Irán ha violado el acuerdo.

Resta ver qué ocurre cuando la solicitud sea examinada por el Consejo de Seguridad, posiblemente este viernes y, desde entonces, Irán tendrá dos caminos: negociar o enfrentar nuevas sanciones.

La ONU pide diálogo

El secretario general António Guterres pidió al Consejo de Seguridad y a los participantes del JCPOA mantener negociaciones. Su portavoz, Stephane Dujarric, recordó que los próximos 30 días ofrecen “una ventana de oportunidad” para evitar una nueva escalada y garantizar la naturaleza pacífica del programa nuclear iraní.

“El secretario general subraya la necesidad de evitar un conflicto militar y llama a priorizar el diálogo para resolver las preocupaciones sobre el programa nuclear y la seguridad regional”, dijo. También recalcó que una solución diplomática debe traer “beneficios económicos para el pueblo iraní”.

China y Rusia rechazan la medida

Pero el anuncio del E3 también despertó rechazo. China expresó su oposición a cualquier medida que reactive sanciones, advirtiendo que “no contribuirá a una solución política ni diplomática”.

“La cuestión nuclear iraní se encuentra en una encrucijada crucial”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun. “Iniciar el proceso de restablecimiento de la suspensión de las hostilidades en el Consejo de Seguridad de la ONU no es una medida constructiva que perturbe la solución de la cuestión nuclear iraní por medios políticos y diplomáticos”, advirtió.

Por su parte, Rusia, uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, calificó la decisión europea de “violación” y afirmó que “no tiene ninguna validez legal, pues los europeos no implementaron la Resolución 2231 de buena fe”.

Rusia y China han presentado conjuntamente un borrador de resolución del consejo. El documento "técnicamente se extiende por seis meses, hasta el 18 de abril de 2026, el plazo de 10 años posterior a la fecha de adopción del Plan de Acción Integral Conjunto", declaró el jueves el encargado de negocios ruso ante la ONU, Dmitry Polyanskiy, en una conferencia de prensa en la sede de la organización en Nueva York.

Irán rechaza acusaciones de Australia

En paralelo, el embajador iraní en Canberra, Ahmad Sadeghi, rechazó “acusaciones infundadas” de que Teherán estuviera detrás de ataques antisemitas en Australia, poco antes de abandonar el país tras ser expulsado por el gobierno de Anthony Albanese.

Según el primer ministro australiano, su gobierno cuenta con información que vinculaba a Irán con los atentados contra la Lewis Continental Kitchen en Sídney y la sinagoga Adass Israel en Melbourne en 2024.

La medida coincidió con el anuncio de que Australia designaría al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán como organización terrorista. “Las acciones de mi gobierno envían un mensaje claro: nos oponemos al antisemitismo y a la violencia, y a países como Irán que buscan interferir en nuestra nación, les decimos que su agresión no será tolerada”, afirmó Albanese.

Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní negó las acusaciones australianas. “El antisemitismo no tiene cabida en nuestra política”, declaró el portavoz Baghaei.

FUENTE:TRT Español y agencias
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