Cumbre de la OCS 2025: Todas las miradas puestas en Tianjin mientras el Sur Global se reúne en China
POLÍTICA
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Cumbre de la OCS 2025: Todas las miradas puestas en Tianjin mientras el Sur Global se reúne en ChinaXi Jinping será el anfitrión de 20 líderes mundiales en la 25ª Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que los analistas ven como una plataforma para el “verdadero multilateralismo” y un fuerte contraste con la esfera occidental.
Un periodista intenta interactuar con un robot humanoide en un centro de prensa de la Cumbre de la OCS en Tianjin, China. / AP
30 de agosto de 2025

La 25ª Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que se celebrará en la ciudad portuaria de Tianjin, al norte de China, entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre, se considera la reunión más trascendental del bloque euroasiático hasta la fecha.

La cumbre cobra relevancia en medio de la incertidumbre sobre las conversaciones de alto el fuego entre Rusia y Ucrania, así como por la agitación geopolítica y comercial global provocada en los últimos meses por las políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han alterado las cadenas de suministro y empujado a países clave a acercarse a plataformas multilaterales alternativas como la OCS.

Durante los dos días de la cumbre en Tianjin, el presidente chino Xi Jinping será anfitrión de más de 20 líderes mundiales, entre ellos el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, el presidente ruso Vladimir Putin, el primer ministro indio Narendra Modi y su homólogo de Pakistán, Shehbaz Sharif, el presidente iraní Masoud Pezeshkian, el secretario general de la ONU António Guterres y una amplia lista de líderes de Asia Central y del Sudeste Asiático.

Para Beijing, la cumbre de Tianjin es un escenario para proyectar a la OCS como una plataforma de “verdadero multilateralismo”, en claro contraste con lo que percibe como unilateralismo y proteccionismo impulsados por Estados Unidos. Funcionarios chinos han subrayado que la cumbre trazará el plan de desarrollo de la organización para la próxima década, plasmado en la futura “Declaración de Tianjin”.

“Esto contrasta fuertemente con la esfera occidental, donde vemos problemas económicos, tensiones transatlánticas y relaciones deterioradas con Rusia”, afirmó el ex primer ministro de Kirguistán, Djoomart Otorbaev.

“En comparación, la unión de los países del Sur Global a través de la OCS es impresionante. Cada vez más naciones buscan la membresía. El mundo entero observa con atención esta cumbre”, dijo Otorbaev a TRT World. “Siendo China el miembro más grande de la OCS, acoger el evento subraya lo que podría ser el hito más importante de la organización en sus 25 años de historia”.

Se espera que las discusiones en Tianjin aborden temas de seguridad, energías renovables, tecnologías digitales y, posiblemente el más significativo, el tan debatido Banco de Desarrollo de la OCS, una nueva institución financiera inspirada en parte en el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los BRICS.

“Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los países de la OCS han manifestado claramente que tal institución es necesaria”, reveló Otorbaev, quien ha seguido de cerca la evolución de la OCS, en una conversación telefónica desde la capital kirguisa, Bishkek.

Aunque persiste la especulación sobre si el banco de la OCS encabezará un impulso de desdolarización, Otorbaev expresó cautela, sugiriendo que los estados miembros podrían considerar usarlo para liquidar el comercio en monedas nacionales, aunque el dólar seguirá siendo importante en el futuro previsible, “siempre y cuando no se utilice como un arma política”.

La mayor cumbre, bajo la sombra del proteccionismo comercial


La cumbre de este año tiene una relevancia excepcional en medio de las incertidumbres globales agravadas por el proteccionismo comercial, según Shen Shiwei, fundador del boletín China Briefing y miembro no residente de la Universidad Normal de Zhejiang.

“Esta será la mayor cumbre de la OCS en su historia, con más de 20 líderes nacionales y 10 jefes de organizaciones internacionales participando”, dijo Shen a TRT World desde Tianjin.

“La cumbre busca consolidar el papel de la OCS como una fuerza estabilizadora en un mundo cada vez más fragmentado, ofreciendo tanto cooperación en seguridad como integración económica como contrapeso a las medidas unilaterales de aranceles que alteran las cadenas de suministro”, señaló, en alusión al régimen arancelario de Trump que ha desestabilizado el comercio global.

La OCS ha crecido rápidamente desde su fundación en 2001. Hoy, los países miembros de la OCS —incluidos 10 miembros plenos, dos estados observadores y 14 socios de diálogo— representan más del 41% de la población mundial, más del 34% del PIB global (PPA) y alrededor del 24% de la superficie terrestre del planeta.

“Una de las características definitorias de la OCS hoy es su enfoque en el desarrollo pragmático, la sostenibilidad y la construcción de confianza, que colectivamente pueden facilitar la conectividad regional, la movilización de personas y recursos, y la sinergia”, explicó Zoon Ahmed Khan, investigadora pakistaní del Centro de Globalización y China (CCG), con sede en Beijing.

“Además de esto, la OCS también se erige como una representación de un mundo cada vez más multipolar que rechaza la hegemonía, la mentalidad de suma cero y el moralismo”, señaló Khan a TRT World.

Añadió que, ante los aranceles de Trump y una nueva ola de políticas divisivas desde el Norte Global, la OCS “brinda alternativas muy necesarias en materia de desarrollo, comercio y estabilidad económica en general… enviando un fuerte mensaje de unidad en la diversidad, mostrándose como cooperativa en lugar de coercitiva, y ofreciendo certeza en un momento en que Estados Unidos parece estar rompiendo lazos”.

Tres pilares: seguridad, economía y transformación digital


La agenda de la cumbre de este año se centra en tres pilares: seguridad, conectividad económica y transformación digital. 

“Los líderes abordarán tanto amenazas tradicionales, como el terrorismo, así como nuevos desafíos como la ciberseguridad y la bioseguridad. En el plano económico, el foco estará en la facilitación del comercio y la sinergia con la Iniciativa de la Franja y la Ruta para mejorar la conectividad en los corredores de transporte”, señaló Shen.

La Declaración de Tianjin, que se espera sea el principal resultado de la cumbre, marcará las prioridades de la OCS para la próxima década. La última Estrategia de Desarrollo de la OCS fue adoptada en la cumbre de Ufa, Rusia, en 2015. 

“La nueva estrategia actualizará prioridades para reflejar los desafíos actuales, como la fragmentación económica, los riesgos de seguridad y los cambios tecnológicos. Además, se espera la firma de más de 20 documentos y decisiones, que establecerán objetivos de cooperación a corto y largo plazo”, explicó Shen.

Khan subrayó que, en el frente diplomático, esta cumbre podría ofrecer soluciones para abordar los desafíos regionales pendientes, incluidos los déficits de confianza entre los estados miembros. “Abordar el estatus y la situación en Afganistán —que tiene estatus de observador en la OCS— también sigue siendo un punto clave en la agenda, y es posible que los miembros lleguen a compromisos más sólidos en este ámbito”.

Resolución de conflictos: la necesidad de un mecanismo viable


El momento de la cumbre subraya su peso político. Llega en medio de guerras comerciales intensificadas por las políticas disruptivas de Trump, un renovado conflicto en Oriente Medio y crecientes divisiones entre Rusia y Occidente.

La OCS también es única en reunir a países que a menudo están enfrentados, como India y Pakistán como miembros plenos, Armenia y Azerbaiyán como socios de diálogo, y Camboya y Tailandia, siendo la primera socia de diálogo y la segunda representada a través de la ASEAN como invitada. Aun así, el grupo euroasiático ha recibido críticas por evitar involucrarse directamente en la mediación de conflictos.

“El reciente conflicto entre India y Pakistán fue un momento aleccionador para la organización”, señaló Otorbaev. “La OCS buscó desempeñar un papel, pero como organismo relativamente joven, aún carece de mecanismos bien establecidos para abordar crisis tan agudas, aunque la seguridad y la lucha contra el terrorismo siguen siendo centrales en su agenda”, explicó.

Shen Shiwei subrayó el contexto institucional. “El papel de la OCS en la resolución de conflictos está limitado por sus principios fundacionales: la no injerencia en asuntos internos y la toma de decisiones por consenso, conocida como el ‘Espíritu de Shanghái’”.

Khan añadió que los conflictos bilaterales y las escaladas afectan el potencial de la OCS: “Ha habido discusiones sobre un posible papel en la resolución de conflictos. Aunque no se ha asumido tal compromiso, está en el interés más amplio de la organización cambiar su enfoque”.

Recientemente, ministros de Defensa de la OCS se reunieron para discutir temas delicados, lo cual representa un paso en la dirección correcta, según Otorbaev. “El hecho de que tanto Armenia como Azerbaiyán hayan solicitado la membresía plena demuestra que los países ven valor en unirse, ya sea por cooperación económica, diversificación monetaria, desarrollo sostenible o seguridad”.

Khan, por su parte, destacó el establecimiento de la Organización Internacional de Mediación (IOMed) en Hong Kong por parte del gobierno chino a principios de este año, calificándola como “una oportunidad para que la OCS remita disputas periféricas a un organismo internacional confiable”.


Más allá de la seguridad: comercio, tecnología y gestión de desastres


Si bien la OCS fue concebida inicialmente como un bloque de seguridad, su agenda se ha ampliado progresivamente. Se espera que la Declaración de Tianjin priorice energías renovables, tecnologías digitales e inteligencia artificial. Según Otorbaev, la declaración también podría allanar el camino para “establecer centros de desarrollo de inteligencia artificial, 5G y computación de alto rendimiento”.

La integración económica también es central. El comercio entre China y otros estados de la OCS superó los 512.000 millones de dólares en 2024, y la inversión acumulada de Beijing en los demás miembros ya supera los 84.000 millones de dólares. La OCS se está posicionando tanto como bloque comercial como alianza tecnológica, con miembros interesados en reducir su vulnerabilidad a las sanciones occidentales y a las interrupciones en las cadenas de suministro.

Khan destacó la creciente relevancia de la OCS en materia de seguridad humana y resiliencia climática, señalando las recientes inundaciones devastadoras en India y Pakistán. “Estas inundaciones muestran cuán interconectados estamos y que las fronteras no pueden protegernos de los desastres naturales. El ‘Espíritu de Shanghái’ enfatiza que las amenazas son colectivas y requieren acción conjunta”, dijo, subrayando la importancia de la OCS en los esfuerzos regionales de gestión de desastres.

La analista geopolítica paquistaní con sede en Beijing añadió que la OCS puede movilizar recursos y coordinar esfuerzos regionales, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU y la seguridad económica y humana ya en el centro de su agenda. “La unidad y una respuesta colectiva a este tipo de crisis es el mejor camino a seguir. La OCS es la única plataforma compartida por India y Pakistán que puede hacerlo posible”, señaló.

Un posible reinicio trilateral Rusia-India-China: un cambio sísmico


La cumbre de Tianjin también abre la posibilidad de reactivar el formato trilateral Rusia-India-China (RIC), que alguna vez fue un pilar clave de la diplomacia euroasiática. La visita de Modi es la primera a China en siete años, lo que indica un cauteloso reencuentro a pesar de las persistentes tensiones fronterizas.

Otorbaev considera que la presión de Washington sobre Nueva Delhi por sus importaciones de petróleo ruso está empujando inadvertidamente a India a acercarse más a sus socios euroasiáticos, incluidos Rusia y China. “El presidente Trump está haciendo todo lo posible para fortalecer a la OCS”, argumentó. “Al intimidar e imponer políticas comerciales injustas, esos países buscan naturalmente nuevas asociaciones. Para India, el camino lógico es Eurasia”.

Aunque Rusia, India y China comparten agravios con Washington, la cohesión sigue siendo frágil, con tensiones históricas —particularmente entre India y China— que aún proyectan sombras.

Shen ofreció una visión mesurada: “No puedo confirmar si se organizará una reunión entre los tres líderes al margen de la Cumbre de Tianjin”, pero subrayó la lógica estratégica más amplia de una coordinación más estrecha entre India, China y Rusia como respuesta a las incertidumbres globales.

“India ha aprendido que Estados Unidos es un socio poco confiable, que es un error ser un puesto de avanzada de la hegemonía estadounidense en Asia, porque esto solo socava las perspectivas de seguridad y desarrollo de la India”, señaló Josef Gregory Mahoney, profesor estadounidense de política en la Universidad Normal del Este de China.

“Aunque una reunión trilateral entre China, Rusia e India en Tianjin sigue siendo incierta, no es inimaginable, y solo esto ya representa un cambio sísmico respecto a hace dos años”, dijo a TRT World.

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FUENTE:TRT World
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