Portando su uniforme militar, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, lanzó una advertencia dirigida a resonar a más de 3.300 kilómetros de distancia, hasta Washington: “No han podido ni podrán, no hay forma de que le entren a Venezuela”. Sus palabras marcan una nueva cúspide en las tensiones que durante semanas se han cocinado entre la Casa Blanca y el Palacio de Miraflores, por cuenta del envío de múltiples buques de guerra y unas 4.000 tropas de Estados Unidos, cerca de las aguas territoriales de Venezuela. Desde el Gobierno del presidente Donald Trump dicen que son para maniobras contra el narcotráfico, pero la administración de Maduro las considera un “asedio”.
"Luego de 20 días continuos de anuncios, amenazas, guerra psicológica, luego de 20 días de asedio contra la nación venezolana, hoy estamos más fuertes que ayer, hoy estamos más preparados para defender la paz, la soberanía y la integridad territorial", dijo Maduro en un acto con militares este jueves. Y luego remató: "Ni sanciones, ni bloqueos, ni guerra psicológica, ni asedio… No han podido, ni podrán, no hay forma de que le entren a Venezuela".
En medio, los movimientos militares de Washington no tienen descanso. La Armada de Estados Unidos desplegó buques de guerra en el Caribe y el Pacífico, cerca de Centroamérica y Sudamérica, para lo que denominan operaciones antinarcóticos, informó el diario The Washington Post este miércoles. Entre las embarcaciones movilizadas hay tres destructores, dos buques de desembarco, un buque de asalto anfibio, un crucero y un buque de combate litoral. Los destructores transportan destacamentos de la Guardia Costera y fuerzas policiales, responsables de realizar arrestos durante misiones de interdicción de drogas, según el reporte del periódico.
A lo que se suma que un funcionario estadounidense declaró a la agencia de noticias Reuters que siete buques de guerra estadounidenses, además de un submarino de propulsión nuclear, se encontraban en la región o en ruta hacia ella esta semana. Y reporteros de la agencia AFP divisaron al destructor lanzamisiles USS Lake Erie en un puerto de entrada en el Pacífico al canal de Panamá.
Además, este miércoles el Ejército de Estados Unidos publicó fotografías de infantes de marina realizando ejercicios con fusiles en uno de los buques que han sido enviados al océano Atlántico cerca de Venezuela.
En una de las imágenes, se observa a dos integrantes de los marines apuntando con dos rifles durante una simulación en la cubierta del navío de ataque anfibio USS Iwo Jima, diseñado para transportar helicópteros, aviones de vigilancia costera, lanchas y vehículos de asalto. En el paquete de fotografías se observa a militares operando aeronaves, revisando la maquinaria de los buques y realizando simulación de otras maniobras.
La pregunta que evaden desde la Casa Blanca
Ante la incertidumbre de una posible operación militar de EE.UU. contra Venezuela –algo que se plantea en voz baja desde los primeros reportes sobre el despliegue marítimo de Washington–, la Casa Blanca ha optado por la evasión: ni confirma ni desmiente. Karoline Leavitt, secretaria de Prensa, se negó a responder las preguntas sobre la posibilidad de un ataque a Maduro.
"No me adelantaré al presidente (Trump) con respecto a cualquier acción militar ni preguntas relacionadas”, dijo este jueves a medios de comunicación. Y luego, también en tono de advertencia, concluyó que el mandatario está "dispuesto a utilizar todos los recursos del poder estadounidense para detener la entrada de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia".
Entonces, Leavitt volvió a arremeter contra el presidente de Venezuela al llamarlo “líder fugitivo” de un cartel. “Como he dicho antes desde este podio, el régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela. Es un cartel del narcotráfico. Maduro no es un presidente legítimo. Es el líder fugitivo de este cartel. Ha sido acusado en Estados Unidos de tráfico de drogas a nuestro país", insistió.
En su intervención, la secretaria de Prensa también mencionó que “muchos países caribeños y de la región han aplaudido las operaciones y esfuerzos antidrogas de esta administración". Una declaración que hace eco de los comentarios del secretario de Estado, Marco Rubio, el pasado martes cuando sostuvo que Washington “por primera vez en la era moderna está a la ofensiva” contra los carteles del narcotráfico. Y tras resaltar el “esfuerzo en equipo” con otros departamentos del gobierno, añadió que varios países de Latinoamérica se han unido a “esta lucha”.
En ese momento, Rubio hizo referencia a la decisión de Argentina de declarar organización terrorista el supuesto Cartel de los Soles, cuya existencia Maduro, el presidente colombiano Gustavo Petro y otros mandatarios, así como diversos expertos, han negado en reiteradas ocasiones. Después, el secretario estadounidense sostuvo que la “ofensiva” contra el narcotráfico gana aliados en Latinoamérica. Así mencionó que recientemente Ecuador, Paraguay, Guyana, Trinidad y Tobago, y ahora Argentina, se habían sumado a sus esfuerzos. “Estamos construyendo una coalición internacional contra este flagelo”, señaló.
Desde que EE.UU. redobló sus acusaciones contra Maduro, hace dos semanas, la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo y la Contraloría General de Venezuela aseguraron que el señalamiento de Washington sobre su presunta vinculación con el narcotráfico, es una “calumnia infame”.
“Esta infamia constituye una violación flagrante del derecho internacional, un atentado contra nuestra soberanía y una grosera intromisión en los asuntos internos de un Estado soberano”, dijo el fiscal general, Tarek William Saab el pasado 18 de agosto, al leer un comunicado suscrito por las tres instituciones. Ante esto, denunciaron esta campaña como una “operación ilegítima, que atenta contra los principios de no injerencia y de autodeterminación de los pueblos”.

Caracas no se queda de brazos cruzados
Ahora bien, ante el despliegue naval de Estados Unidos, Venezuela no se ha quedado de brazos cruzados: Caracas anunció el pasado martes que patrullará con drones y buques de la Armada sus aguas territoriales.
En un video publicado en redes sociales, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, anunció un despliegue "importante" de buques de guerra y drones “con distintas misiones, puntos de atención ciudadana, puntos de exploración y vigilancia, puntos o recorridos fluviales con infantería de Marina", en el noroeste del país. "Patrullas navales en el lago de Maracaibo, patrullas navales en el golfo de Venezuela y buques de mayor porte más arriba al norte en nuestras aguas territoriales", añadió.
Y ya un día antes, este lunes, Maduro, había revelado el despliegue de 15.000 tropas en estados fronterizos con Colombia. “Van a ir 15.000 hombres y mujeres bien armados, bien entrenados y bien preparados para reforzar toda la zona binacional", dijo Maduro en su programa semanal de televisión. Y el jueves agradeció a su homólogo colombiano, Petro, por ordenar un aumento del número de efectivos en la región del Catatumbo, ubicada en la frontera entre ambos países.
"Quiero agradecer al presidente de Colombia (...) Petro ha dado una orden hoy de reforzar con 25.000 hombres un nuevo pie de fuerza en toda la zona del Catatumbo colombiano", expresó Maduro.
Asimismo, informó que dio la orden al ministro Padrino, para que "vuelva a llamar" y coordine con su homólogo de Colombia, Pedro Arnulfo Sánchez, la defensa de la zona fronteriza y que este territorio sea limpiado de "bandas narcoterroristas".
"Nuestra tierra la vigilamos, la cuidamos y la preservamos nosotros. Venezolanos y colombianos unidos por la paz, por la prosperidad y la soberanía", manifestó Maduro.
Desde el pasado 19 de agosto, en la primera etapa de las tensiones con Washington, ya Caracas había dado la orden de desplegar 4,5 millones de milicianos de las fuerzas armadas en todo Venezuela. "Voy a activar un plan especial para garantizar la cobertura con más de 4,5 millones de milicianos de todo el territorio nacional, milicias preparadas, activadas y armadas", dijo Maduro en un acto transmitido por televisión en ese momento. Y ordenó “tareas” contra la “renovación de las amenazas extravagantes, estrambóticas y estrafalarias" de EE.UU.
Según el mandatario, la medida forma parte de un “plan de paz” para “desplegar toda la capacidad miliciana en el territorio y por sectores”, así como para establecerla “en todos los territorios del país”. La milicia bolivariana es una fuerza civil vinculada a las Fuerzas Armadas de Venezuela.
Este jueves, Maduro llamó a una segunda jornada de alistamiento el viernes y sábado para aumentar el pie de fuerza. El ministro Padrino también anunció que habrá "más de 1.000 puntos" de alistamiento de milicianos durante esos dos días, con el fin de incrementar el registro de voluntarios convocado por el presidente. "Nos vamos a organizar en más de 1.000 puntos. El nivel de organización esta vez es mucho mayor", dijo Padrino.

Venezuela acude al jefe de la ONU para que interceda ante tensiones
De manera simultánea a las acciones militares, Caracas también ha desplegado esfuerzos diplomáticos para lidiar con las tensiones con Washington. Maduro se dirigió directamente al secretario general de la ONU, António Guterres, para que EE.UU. cese sus "acciones hostiles" contra Venezuela, según una carta difundida este jueves. "Solicito que usted, en el marco de las competencias que le confiere la Carta de las Naciones Unidas, asuma la defensa activa de sus valores y principios fundamentales, instando al Gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin a estas acciones hostiles y a respetar plenamente la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela", señala la misiva.
En la carta, Maduro expresó su "profunda preocupación" por lo que considera una "escalada" de las "agresiones" por parte de EE.UU., de las que, dijo, su país ha sido "objeto" desde "hace años". "Hoy, esa agresión ha escalado hacia un plano más peligroso: el despliegue militar en el Caribe de fuerzas navales y aéreas estadounidenses, incluyendo destructores y un crucero lanzamisiles, así como la presencia de un submarino nuclear de ataque rápido", agregó.
A lo que se suma que el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, se reunió el jueves con Guterres para plantearle el rechazo de Venezuela al despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe y pedirle que se pronuncie públicamente al respecto. "El secretario general ha sido bien informado y le solicitamos que opine abiertamente por cualquier vía oficial que considere conveniente acerca de estas graves violaciones a la seguridad de toda la región", aseguró Moncada en declaraciones a la prensa desde la sede de la ONU en Nueva York.
La representación permanente de Venezuela ante la ONU había alertado poco antes, el miércoles, que EE.UU. planeaba enviar "un submarino nuclear", entre otros buques de guerra desplegados, con dirección supuestamente a las costas venezolanas. Justamente, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, pidió desde ese día el apoyo del secretario general “para restablecer la cordura" en cuanto a las tensiones con Washington.
En un comunicado, Gil confirmó que se reunió con Gianluca Rampolla, coordinador residente de la ONU en Venezuela, para “abordar las amenazas que enfrenta la región por parte de Estados Unidos”. Durante la reunión, el ministro venezolano desestimó las afirmaciones de Washington contra Maduro, calificándolas de "narrativas falsas" y un "pretexto para justificar la agresión contra Venezuela". También citó el más reciente informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés), que según dijo “ratificó a Venezuela como territorio libre de cultivos ilícitos”.

Secretario Rubio visitará México y Ecuador en medio de tensiones con Venezuela
A las ya álgidas tensiones entre Washington y Caracas, se suma la visita del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, a México y Ecuador la próxima semana para impulsar la agenda regional del país. “Las actividades del secretario Rubio profundizarán los lazos bilaterales con México y Ecuador, y fomentarán una mayor distribución de responsabilidades en nuestra región”, declaró el portavoz adjunto principal del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en un comunicado.
Añadió que el alto diplomático estadounidense presionará para que se tomen medidas para desmantelar los cárteles, detener el tráfico de fentanilo, poner fin a la inmigración ilegal y ampliar la cooperación económica.
Rubio aterrizará el 2 de septiembre en Ciudad de México, donde está previsto que se reúna con la presidenta Claudia Sheinbaum. Según le dijo un representante del Departamento de Estado a la agencia EFE, no se espera la firma de un documento relacionado con el acuerdo de seguridad exhaustivo, sino más bien la designación de una serie de “pasos adicionales para implementar en mayor profundidad el marco acordado en febrero”.
En Ecuador, donde la llegada del secretario de Estado está prevista para el 3 de septiembre, Washington espera poder conocer de cerca las necesidades que pueda tener el Gobierno del presidente Daniel Noboa para tratar de reducir la excesiva dependencia que, según EE.UU., se generó con China durante la era de Rafael Correa.
Rusia y China respaldan a Venezuela
Por su parte, tanto Rusia como China han respaldado a Venezuela y mostrado su apoyo a Maduro. Sergey Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores ruso, manifestó a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, su respaldo político en los esfuerzos de Caracas por "defender la soberanía nacional y garantizar la estabilidad institucional" de la "creciente presión externa". Rodríguez, a través de un mensaje en Telegram, agradeció el apoyo “incondicional” de Moscú frente a la escalada de amenazas del Gobierno de Estados Unidos".
De manera similar, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning indicó que Beijing rechaza “el uso de la fuerza o la amenaza de la misma en las relaciones internacionales y nos oponemos a la intromisión en los asuntos internos de Venezuela desde fuera, sea cual sea el pretexto”. También sostuvo que las acciones de Washington impactan contra la soberanía de otros países y amenazan la paz regional.